Secado que protege y embellece
Presiona con toalla de microfibra sin frotar, respetando el tallo del vello y la cutícula. Si usas secador, elige temperatura baja y distancia de una palma, moviéndolo continuamente para disipar calor. Deja un punto de humedad para facilitar la absorción de aceites ligeros. Este paso reduce frizz, previene roturas y minimiza microirritaciones en la piel. Si antes corrías al trabajo con barba empapada, prueba cinco minutos extra de cuidado y cuéntanos cómo cambia tu comodidad durante la tarde.